Entre paréntesis.

"... Recuerda", me decías "... recuerda"...

A mí me salían canas en el cabello y tú jugabas con los coches, con los trenes y las ciudades. Encontrábamos tesoros debajo del mar, tocábamos el tambor y me montaste en tu nave espacial. "... Recuerda", me decías y yo pensaba que cómo me podría olvidar?.

Tenemos que esconder la nave, te dije, la escondimos junto con los recuerdos y los tesoros cuando se empezaban a oxidar. Mirando al cielo esperando algo que era muy importante pero que no acierto a recordar.

Cuentos de príncipes y princesas, los pasitos del vals que te inventaste, me decías "... recuerda" y sólo recuerdo eso. El pozo de los deseos. Tirabas una moneda y te lo concedía. Yo no sabía porqué era un pozo y no una fuente.

Yo jugaba con los coches, con los trenes y las ciudades y a tí te salían canas en el cabello. Te monté en la nave y fuimos por el espacio. Cómo se llamaba el planeta? sonaba como los pies desnudos en la hierba. "... Recuerda", me decías sin tristeza, el sol brillaba en cada estrella y casa era cualquiera de ellas. Aterrizar siempre estaba entre paréntesis.

Intento imitar tus gestos, tus palabras y tu manera de mirar, pero cómo eran?. "... Recuerda", decías, yo empecé a tocar el tambor y vi con un ojo cómo te ibas antes de quedarme dormido.

"... Recuerda", decías "... recuerda"... pero qué era lo que tenía que recordar?

Mittwoch, 2. Oktober 2013

Deshielo.

Yo lo que quería era follarme a Frau Willenbeck. Que sí, que no era precisamente jóven, que miraba con desprecio y que era la Directora, pero igual me la quería pasar por la piedra. Quizá por eso. Verás, qué puede pretender alguien que, con cincuenta y pico, lleva minifaldas vaqueras?. Es cierto, intentaba disimular las arrugas con un maquillaje horrible, se tapaba la frente con un flequillo de chavalita y, a pesar de todo, si la mirabas bien, detrás del envoltorio se había escondido una tía generosa, exuberante y ligeramente guarra.

Pero de todos los adjetivos que le puedas echar, lo que más me ponía era su manera de despreciar a la gente, su modo de pasear la autoridad, lo hijaputa que era. Todos la obedecían como si fuese una especie de Papisa déspota. Yo también. En las grandes reuniones, formulaba su punto de vista con asco e indignación, el resto se echaban las manos a la cabeza y yo me cruzaba de piernas porque me molestaba tanta sangre en el mismo sitio. Soniaba con bajar al pilón bajo la mesa mientras que ella soltaba una charla sobre lo que hay que hacer y lo que no puede ser. Soniaba con concertar una cita y ponerla a caldo en su despacho. Soniaba con follarme a esa figura poderosa que representaba Frau Willenbeck. Sólo con pensar en escuchar aullar a la Seniora Directora me empalmaba. Sentir sus jadeos en el cuello y sus tacones en la espalda. Joder, estaría dándole hasta exprimirla y, por la maniana, me pondría una gotita de su flujo como si fuese perfume: un poco en el cuello y otro poco en las muniecas, y me sentiría como si fuese a la ópera.

Menuda jaca estaba hecha la Frau Willenbeck. Lo que más me jodía era pensar que, en realidad, ella era lo de menos, lo que me la levantaba era lo que representaba, el poder que tenía, y su manera tirana de usarlo. Lo que me la hinchaba de verdad era ver a una Directora comiéndome el rabo y que me suplicase todas las ganas que las arrugas entierran. Soniaba con concertar una reunión en su despacho, explicarle profesional y confidencialmente que no puede ser, que "lo siento, su tono de dar órdenes me la pone muy dura y a veces es bastante incómodo. Sé que usted tiene su posición y yo la mía, de cualquier manera, no puedo evitar que se me ponga... así", y enseniarle la polla, para que viese que soy sincero. "... Y si usted es la que da las órdenes aquí, ordéneme que baje al pilón". Tendría dentadura postiza?, cómo se sentiría una mamada sin dentadura?. Follarme a Frau Willenbeck, éso es lo que necesito. Éso es lo que necesita ella, pero aún no lo sabe. Nadie como yo le plancharía las arrugas con tanta devoción, nadie como yo haría los deberes y los repasaría después, nadie.

Definitivamente, lo que yo quería era follarme a Frau Willenbeck. Es gracioso que no lo sepa. Incluso cuando la miro, pienso a gritos obscenidades que tampoco voy a transcribir y, si mira, lo traduzco en una sonrisa amable, modesta e hinchada de sangre. Joder, ese alma de dictadora me pone las pilas. Y de qué manera.

Joder.

Montag, 28. Januar 2013

Aposiópesis ("canta paharito")

... Sí que hace tiempo. Bueno, ya sabes, uno nunca para. No sé cómo me lo monto, que casi siempre lo logro. Me refiero a estar en cuatro sitios a la vez. Y, sin darme cuenta, cae Diciembre. Y de qué manera.

Quedó en tablas. Por llamarlo de alguna manera. Tanto humo y tanta cafeína no es bueno. Ya sabes. Y a mí sólo se me ocurre pedir cosas que no tienen. Sabes? una noche, en un bar, le pedí a la camarera si tenía a Billie Holiday. Me contestó que tenía un recopilatorio. No me entendió, yo quería a Billie Holiday, pero a Billie Holiday, no una copla precongelada que me ponga debajo del bigote. Algo parecido. Nicotina a las doce. Cafeína a las seis y media. Levantando la cabeza, como los perros en la puerta, empecé a ladrar ladridos verdes y azules. Estaba detrás de la puerta, supuse. Eran las once y algo y ya no me acuerdo de lo que estaba recordando.

El talento sólo sirve para meterse en líos. "Tienes a Billie Holiday?". Supongo que echar de menos es una necesidad del cerebro. Canta paharito, me dijo, que si me cantas bien te doy un caramelo. Desgranándome los órganos a las tantas, azucarándome la bilis por no reventar, abrazando aire por alguna absurda manía. Ladridos verdes y azules. Canta paharito. Yo levantaba los brazos así... y rompía el tacón de las botas en tres patadas. Dime, gitana, quién te baila mejor que yo? quién tiene el pecho más grande? Sonaban pasodobles, el tendido pedía otra oreja y el azahar cruzaba las avenidas de costa a costa. Canta paharito, y levanté Roma. Café y humo. Qué quieres que te diga. Después le pregunté si tenía a Billie Holiday. Y, en vez de contestar, canta paharito, repetía con otra voz.

Más tarde vino lo de la fiesta de disfraces, cuando pensaron que mi disfraz era de persona normal. Más tarde llegó el frío en crudo y se me congelaron las ganas. Me retorcí el pecho y gotearon besos sin dar. Y detrás de la estufa tampoco estaba la primavera porque cómo va a estar la primavera detrás de la estufa?. Uno se calienta las tripas en el microondas aunque le den ardores. En fin. Moralejas que no llevan a ningún sitio. Y para qué te voy a molestar para no decirte nada. Pues eso. Diciembre. Bailes de a peseta. Cafeína. Talento para meterse en líos. Novato profesional. Las cuatro y media.


Coda: Y camino a casa, el viento susurraba "canta paharito". Me subí el cuello del abrigo.

Mittwoch, 19. Dezember 2012

Recovery System

Solías decir que no importaba.
Que enterraríamos el muerto sin ceremonias y sin lutos.
Se nos ocurrió hacer una feria y después llegó la resaca.
Y se nos despertó el hambre a deshora y por la espalda.

No hice ruido al cerrar la puerta.
El sol salía por el alféizar de detrás de tu ventana.
Fui desapareciéndome como el azúcar en el café.
Hacia el amor de cromo y cristal de los edificios más altos.

Entonces empezó la temporada de la lluvia.
La cordura de las manianas, el uniforme de la camisa planchada.
Desfilando la marioneta hacia un lugar desinfectado e higiénico.
Donde reinaban las letras del periódico y el parte del tiempo.

No me digas que me volví invisible.
Se me fue borrando la memoria como hace el aire en la playa.
Como hace el humo me fui evaporando sin quejarme un centímetro.
Desbarajando las cartas que escribiste una a una con tanto cuidado.

No me digas que te volviste invisible.
Te fuiste esfumando como los trucos de espuma de cerveza.
Te embarcaste en el tejado de anteayer y dejé de esperar.
Matando el tiempo como el que aplasta un cigarrillo.

No me digas que nos volvimos invisibles.
Y ni siquiera nos reconocimos al cruzarnos por la avenida.
Y ni siquiera nos mezclamos como hace el viento cuando empieza Otonio.
Ni siquiera se nos ocurrió echarnos de menos el uno al lado del otro.

Las operaciones funcionan correctamente.
Hemos logrado reducir el dolor a un ochenta y dos por ciento, ya no mata.
El orden en el ritmo de latencia sigue siendo el correcto y recomendado.
Todo funciona, funciono, como funciona el mecanismo que mide los minutos. Y los segundos.

Mittwoch, 24. Oktober 2012

Deberíamos incendiarnos.


Me presento en tu casa por sorpresa, salto por la ventana, me dices por la espalda, “ya estabas tardando” - mierda, yo con la navaja de atracar en Domingo y tú con la copa medio llena; yo con la escopeta cargada y tú con un siete en los dados; yo levantándome y tú deseándome suerte para el próximo asalto.

Le tomas el pulso a la víctima como si hicieses el milagro. Efectivamente, sonríe como un cocodrilo y llora como los hipopótamos, salta como los alumnos de la última fila y malo, si te invita a bailar, algo crepita por ahí dentro y no es precisamente el corazón, “bocadillo de enfermera”, piensa el estómago; “galerías de arte”, piensa la cabeza; “masoquismo gratis” piensan los mordiscos de la espalda. Se me hace el pecho agua, se me empalma el corazón y me laten todos los trenes que están a punto de llegar, y arriba, más arriba que las azoteas, el techo del cielo (será cabrón) no pierde puntada.

Yo lo que quiero es agarrarte del cuello y cantarte las cuarenta. No soltarte la cintura para que luego digan. Darte una paliza con carinio y regalarte un teléfono de plástico. “Llámame cuando llueva”, decía la nota de debajo, tú pensabas que no funcionaba y es que no lo habías enchufado.
Debería atarte al bolsillo de la solapa para que no te pierdas la próxima. Debería barajar Septiembre con Marzo y Verano con mi alféizar. Deberías no hacerme caso y abofetearme la otra mejilla. Deberías esconderte debajo de la cama porque como te coja verás. Deberíamos colisionar como dos trenes por la misma vía. Deberíamos arder y compartir candela. Aquí llevas un mechero, lo demás lo ponemos a medias. No?.

Y me importa poco si a tí tampoco te importa, salta a esta vía o dime dónde anda la tuya, “si me encuentras, habrá premio. Si no, estoy detrás de la cortina”, hagámonos piratas, robaremos los tesoros más grandes y después incendiaremos el barco. Y después incendiaremos el puerto. Y después... y después... 

… qué barbaridad.

Donnerstag, 31. Mai 2012

El gilipollas de tu novio.


Que te conviene a tí ese payo
vas a decirme, gitana?,
con sus gafas y el pelito,
y esa cara de rana?.

No me digas que te encanta
la planta que lleva er tío,
ese nota es un fantasma
Y siempre va descolorío,

A tí, lo que te conviene,
es un hombre por derecho,
con sus libros, sus poesías,
y su pelito en el pecho.

Uno que a tí te arrime
a las orillas de la luna,
que te lave, que te planche,
y que te coja aceitunas.

Bonita y malahe te quedas,
y lo mismo eres una joya,
porque si tú eres mu güena,
tu novio es un gilipollas.

No me preguntes, gitana,
si te ha entrado ya el celo,
tú te llevas esta mierda,
que se la junte él en el pelo.

Dienstag, 15. Mai 2012

En mi sitio.


… Y me dice “Eres un gilipollas. Tú te crees que soy tu madre, para aguantarte las tonterías y las frustraciones tuyas?. Tú qué te has creído?”, sus ojos estaban redondos y movía las manos violentamente. “Para qué carajo me llamas? Para qué quedas conmigo si siempre haces igual?. SIEMPRE, y quién tiene que perdonarte siempre? Yo!, mira... te iba a decir que paso de tí, pero es que ni siquiera me lo planteo, imbécil, qué facilidad tienes para amargarme la vida, hostia”.

Yo pensaba que se calmaría. Guardé silencio y ni me moví. Intentaba mirar al suelo, no mover ni las cejas. Escuchar y punto. Ella mira a la ventana. Niega con la cabeza y sigue “tú te crees?, estoy tan tranquila en casa, con mis movidas, mis problemas y mi vida controlada, y otra vez me llamas, y otra vez me tocas los cojones, y otra vez lo revientas todo, y otra vez... me cago en lo más sagrado, es que tú no creces?, es que te vas a morir así de tonto?. Te crees que eres el único en el mundo? Que todos tenemos que servirte?, serás tonto! (arrojó el mechero encima de la mesa después de encenderse otro cigarrillo)... pfffff... no sé cómo te aguanto. Soy yo la que no me entiendo. No se puede ser buena con nadie. Pero cómo me queda moral para creer que has cambiado?, que te has vuelto... normal?. Siempre te superas”.

Intenté responder, claro, tímido y sumiso, “... sólo te hice caso...” y le faltó tiempo para rebotarme “... pero tú te crees que soy tu madre??, que te voy a limpiar las caquitas?, que te tienen que vestir?”. Me estaba mirando. Podía sentir sus ojos taladrándome la cabeza mientras yo miraba al suelo. Silencio. Se acercó a la ventana. “... Vete, anda. Vete a tu puta casa, que te aguante otra”. Me levanté. Procuré no hacer ruido y me fui.

Hay que ver lo que duele escuchar cuatro verdades. Llevaba la razón en todo. Qué pena no poder contestar. Yo quería no pensar, pero cómo se hace eso?. Sólo tenía ganas de meterme en la cama y no salir en un semestre. Y qué pena no poder escuchar eso más a menudo, así no se me olvidaría. A mí lo que me hace falta es una sargenta. Otros necesitan enfermeras, otros necesitan madres, profesoras o cocineras. Yo, una sargenta, que me quite las ganas de pensar que soy medianamente válido. Es lo que hay.

Mittwoch, 9. Mai 2012

Descongelando las tripas


… Y en el camino de vuelta tuve que parar en la cuneta. Una hora por lo menos dormí. Desperté y volví a casa sin entender nada, ni ganas de entender. Soy un buen amigo, un buen novio y un buen amante, qué más queréis?.

Esas cosas pasan de vez en cuando. Uno no es ni un Santo ni un Supermán. Pero a estas alturas de la película esas cosas ya las sabes.
En fin, que era fin de semana. Casi todos estaban en alguna playa. Jugando con los cacharritos de mayores. Tienen sus coches, sus vicios y sus crisis, cada uno lo soluciona a su manera, no era sí?. Me tuve que quedar por culpa del trabajo y cuando salí, me quedé mirando el reloj, puse la tele... y recibí la iluminación: O me quedaba ahí sentado, esperando pacientemente que las almorranas me comiesen como un calcetín que le das la vuelta, o cagarme en mi puta madre, ponerme el mundo por montera y que no se entere nadie adónde me voy. Y la idea de las almorranas no me convencía del todo.
El cansancio se me fue con la ducha. Ropita limpia, puniado de maría, tabaco, papel y adónde me voy?. Camino al coche pensaba que no tenía ganas de aguantar a gente. Trabajo con gente, con quién voy a irme en mi tiempo libre?. Una mierda para todos. Si todos huyen volando con sus alas de mayores, con sus novias de mayores y sus drogas de mayores, me toca elegir algo menos ambicioso. Me conformo con un ratito en el infierno, en vez de un fin de semana en el cielo. Por lo menos se te descongelan las tripas. Un puticlub. “Si nunca me he acostado con una puta, cómo es que me gustan tanto los puticlubs?” me preguntaba mientras cogía la chaqueta.
Yo pensaba en William Burroughs, en Bukowski y la en generación Beat completa, en Catulo y en Safo, por echarle la culpa a alguien, porque el que conducía era yo. “El Intemperie” es un puticlub cerca de La Carlota. Cien kilómetros voy a hacer para no follar? Pues claro. Lo mejor que se puede hacer.
Hora y pico después llego. Sabes qué tranquilidad da el saber que no te vas a encontrar a nadie que te conozca?. Un cubata no me lo quita nadie. Apenas me lo sirven, se me acercan tres jamelgas. “Mira, ha llegado un príncipe, cómo te llamas, guapo?”. Yo sólo le contesto a una y las otras dos se retiran. “Qué haces aquí, un chico como tú?” (me lo preguntan mucho últimamente).
Se pidió una copa de champán y me pareció genial. Me coge la mano, la gira, me acaricia la palma,
“Tienes unas manos muy suaves. No tienes callos”
“... no”
“De qué trabajas?”
“... escritor. Soy escritor”
“Y de qué escribes?”
“Pues... las cosas que le pasan a la gente. No sé, de todo.”
“Y voy a salir en tu próximo libro?”
“Claro, por eso estoy aquí. Con qué nombre quieres salir? Qué nombre te gusta más?”
“... Lucía”
“Pues saldrás como Lucía. Cuéntame, qué se puede contar que no se sepa de las noches como ésta?”
Siguiendome el cuento, me enteré de la rivalidad entre las rusas, las rumanas, las kenianas... Ahora la distinción no es de razas, es entre países (me pedí otro ron). Para trabajar allí tienen que pagar el “derecho de pernocta”. Sesenta euros al día por dormir y comer (se pidió otra copa). Las perversiones de los clientes no tienen fin. Seguro que se inventó algo. Pero consiguió lo que quería: ponerme morcillón. “Si quieres, subimos y nos ponemos cómodos, no?” - “Sinceramente, yo lo que quiero es fumarme un porro. Tú fumas?” - “Cuando trabajo, mejor no” (esas respuestas las da un fontanero. En su boca, sonaba casi a chiste)- “Y no podemos salir un momento a fumarnos uno?” - “Guapo... vamos arriba y te fumas lo que quieras”. Y allá que subimos.
“... Los espanioles prefieren a las extranjeras...” yo me liaba uno bien cargado y me senté cerca de la ventana. Lucía ya sabía que no quería follar, si me quité la ropa fue para que no me oliese a perfume de puta, no estaba mal ese juego del ser escritor y preguntar, aunque ella también estuviese desnuda en la cama. Y vaya si lo cargué. No sé si sería la situación, el humo o todo junto, pero lo que disparó las sensaciones fue la escena de ella acercándose, poniéndose de rodillas y decir sin tapujos “Tú fuma tranquilo, que yo te la chupo”.
Sólo por esa frase escribo ésto.
Y después seguimos charlando de lo mismo. “... Esta casa está muy bien. Tenemos doctores, seguridad y hasta un abogado...” cuando lo acabé había pasado casi una hora, pero me cobró como si fuese media. “Si quieres, espérame a que salga y me invitas a uno” - “A qué hora sales?” - “A las seis” - “Venga. A las seis te espero en la puerta y nos lo fumamos”. Tan hijoputa como siempre.
Me tomé un refresquito y un vaso de agua y, en el aparcamiento, me hice otro para celebrar que sería divertido todo aquello. Me refiero a la historieta esa de ser escritor, de recoger información para un libro, información sobre el modus vivendi de las putas y todo eso. No sé, te tratan como si fueras un estudiante, te dan información y se sienten importantes y condescendientes. Si haces lo mismo con un arquitecto, al final te regala un trozo de maqueta o una chapita; Lucía me regaló media hora detrás de una ventana, encendiendo de nuevo la colilla, sería una jefa genial.
Terminé el pitillo del aparcamiento pensando que no le había puesto los cuernos a mi novia. Sí, había estado en un puticlub, pero no había follado. Es como si... un colega te chupa el codo un ratito. Bueno, es un ejemplo horrible, pero tú me entiendes, no?. En fin, que cien kilómetros me esperaban de camino a casa... y en el camino, se me bajó la tensión.
Tuve que parar en la cuneta y echarme una horita y en fin, el resto ya lo sabes.
Conclusiones no las saco, para qué?. Cada uno juega con sus herramientas de mayores, chucherías de mayores y tonterías de mayores, y cada uno lo soluciona a su manera, no era así?, pues eso. Cuando es Lunes, es Lunes para todos, los unos con sus uniformes y los otros con sus becerros. Y a callarse la boquita, y a esconder caramelos en el fondo del cajón, y esperar otro viajecito, aunque no sea a Huenca pero en fin, entre pitos y flautas se pasan los días y aquí está el tío. Sobreviviendo a las peores tempestades trapicheando por debajo de la mesa. Sólo hay una manera de mantener un secreto: gritarlo. No digas que no soy honesto. No?.


Freitag, 4. Mai 2012

La filosofía de los imbéciles


     Aterricé. Las noticias me asaltaron diciéndome que debería preocuparme por el Omega tres y el precio del solomillo a la castellana y yo, sacudiéndome la arena de los pies. Aterricé. La resaca era salada, las camisas ya planchadas y el sofá, un templo futurista como el Zen. Y después de la ducha tuve que pasar la digestión con dos pitillos. Por lo menos. Y estaba tan cansado que sólo sabía reírme mirando al techo.
     La adrenalina me bajaba. Aterricé. Y de la maleta salieron Agosto, cocoteros y una botella de whisky de la marca Teacher's. Y un tsunami que no deja de llover. Se me juntó el maletín con el incienso, los documentos con las especias y las cartas del banco con el Goa Times y pensé que mi ciudad era lo más parecido a un hospital, con sus luces, sus enfermeras y su desinfectante.
     Aterricé. Y haciendo la filosofía de los imbéciles empecé a bostezar, para qué sirve sacarle punta, si maniana me iba a enfundar el uniforme. Aceptaba lo de ser imbécil. Por fin lo era.
     Aterricé. Y la última que saboreó el aroma de la sal fue la lavadora, cuando metí la ropa. Y mientras pagaba facturas por internet rezaba por no haber pillado la malaria. Papeles. Me tuve que perder el Viricumpleanios por culpa del trabajo, pero el cielo de la boca aún lo tenía picante. Resaca de canela y chile. Me fumé sus recuerdos y no tuve huevos de hacer un resúmen para contárselo a nadie. Aún estoy aterrizándome, dame tiempo, la digestión del tika masala no es ligera. Y, haciendo la filosofía de los imbéciles, respondí un par de mails, lo justo, tampoco hay que lucir la medalla del imbécil, no?. Pues eso.
     Que sacando conclusiones me quedé dormido. Y detrás de la corbata no se ve el calor del verde. Brindar solo no es una mala idea. Voy a tener que hacerme una sala de trofeos. Será mejor que ver la tele. Fijo.

Dienstag, 24. April 2012

“Y tú, porqué estás aquí?”

… Y la culpa fue mía, la verdad. A quién se le ocurre ir con el cuento de “ser un desconocido”?, a quién se le ocurre jugar con las armas de los jovencitos?. “Verás, disculpa si te molesto, sólo que estás aquí, sola, nosotros estamos allí, sabes?, creemos que todo esto es demasiado bonito para disfrutarlo a solas. Pásate cuando termines de comer, si quieres, claro”, le dije. “... con una invitación así, quién podría negarse?” contestó. Sonreí y volví a mi sitio. Diez minutos más tarde se acercaba a nuestra mesa con la sonrisa puesta y un plato de ensalada a medio comer.

Después simplemente paseamos por la orilla. “Special Lassi”, se llamaba lo que bebimos después. “Y tú, porqué estás aquí?” me preguntó

- Pues una amiga trabaja aquí. Sólo me invitó y pensé que sería una buena idea visitarla. Poco más. Y tú?.

- … Si te soy sincera, vas a pensar que estoy loca.

- Para eso están los desconocidos, para decirte la verdad, primero dispara, después te seré sincero yo.

- … Siempre he querido visitar este país. De alguna manera, siento que... como si ya hubiese vivido aquí. No sé, el tren me pareció tan familiar, y nunca estuve antes, y muchas cosas más... no te quiero asustar. Es como si tuviera que estar aquí. La semana pasada estuve en la “Peregrinación de la Luna Lena”.

- Vaya, es tan místico como suena?.

- Jamás he fumado tantísimos porros como allí. Parece que el turismo se lo está cargando todo.

- Toda una experiencia, supongo...

Noches de treinta y siete grados, el mar estaba caliente y el aire no refrescaba. Era el lugar donde el cielo lindaba con el infierno. La luna menguaba tras las palmeras y ella era artista. Sacamos unas mantas, las echamos sobre la arena y nos dedicamos a mirar a las estrellas y a fumar.

Y no hubieron besos ni abrazos apasionados. No nos desnudamos apresuradamente ni hubo pasión desenfrenada a oscuras ni desayunamos más besos en la ducha. Al despedirnos le dije “Sabes? Es una pena que sólo nos conozcamos un día. Tengo la sensación de que deberíamos ser viejos amigos ya, sólo hay una cosa en contra: el tiempo, y de ése no tenemos suficiente. Hagámoslo todo más corto, vale?. Somos viejos amigos ya?” volvió a sonreír y me dijo “Claro!, gracias por haberte acercado esta noche, seguimos en contacto, vale?”. Claro. Claro.

Después vino lo del tren a Mumbay, el metro, Prachi y Amit... un universo paralelo, la órbita de las estrellas fugaces, pide un deseo, volver a ver otra, “Special Lassi”, camisas blancas a mediatarde... Trenes.

Freitag, 20. April 2012

... y me llevo una.

A mi vecino le molesta que tire los geranios por la ventana, que dispare flores y que escuche música, debería ser policía, quizá así se le bajen los humos y pueda relajar el lomo. Por la radio, pica el escozor del siguiente profeta. “Tienes razón, tío, eres bueno, con suerte te llevas el abrigo roído y la barba en remojo, para cuando hagan el recuento”, a quién se le ocurre regalar la salvación? Eso es un chollo, puedes pedir lo que quieras. Hagamos negocio. Saqué los dados y me dejó sin un duro. Y mira que si es el verdadero profeta? Siempre me entero el último. Menos mal que la cama siempre trae la solución. Mano de Santo.

Y la brisa del día siguiente traía más princesas. Sota, caballo y Rey. Yo creía que las coleccionaba a todas, es grato saber que siempre rizas el rizo. A mí también se me riza el rizo, he aprendido a echar de mi casa a quien no cabe (la muy venenosa entró por la puerta, yo no sabía que era más grande que yo, entró y ocupó tanto espacio que tenía que salir a la calle a fumar -literalmente- al día siguiente estaba en la calle, la cara hasta el suelo y escupiéndome piropos grotescamente). Palmaditas en la espalda y a esperar al monstruo de la siguiente pantalla. Al saltar desde ese trampolín, hice tres rizos y lo clavé. Conservo el alma, que no es poco. Me cuido: me plancho el pecho, lo almidono y le saco brillo “el próximo viaje será a la luna”, me vuelvo a repetir, y empiezo a dar saltos por el balcón y me ven y me dicen que qué bien salto y les digo ves? llego a la luna y se sonríen y yo también y sigo saltando y en fin.

Vendiendo lo que haga falta. Monto el garito en la esquina y lo mismo cae alguien. Que no me vengan con reproches, que no llamo a nadie. Yo sólo lo vendo, y entre mi clientela está Dulcinea, Ofelia y la sota de bastos; está Morgana, Mata-Hari y la Cítrica (que en realidad se llama Raúl, pero cuenta como chica); está la Madre Teresa de Calcuta, Lolita y la dama de rombos (que es preciosa, pero tiene mucho malahe), todas se llevan algo, todas tienen un talento sin fin y yo no tengo nada, el equilibrio es perfecto, bailemos un fox-trot. Haremos una fiesta en la azotea y llamaremos a todos los gatos, tengo unos fuegos artificiales que funcionan al revés, sabes? Mira, del cielo empieza a salir humo, el humo se condensa y se vuelve lentamente en chispas, chispas que van subiendo al cielo y que brillan más cuanto más se acercan al centro y lo iluminan todo, entonces, cuando todas se juntan mágicamente en el cielo, suena un fabuloso estruendo al revés (algo así como “!!moooB”) y se dibuja una línea incandescente desde el cielo hasta la azotea, donde estaremos nosotros, esperando con un mechero encendido justo donde cae, entonces brindaremos y no se acabará el champán. Qué?, te apuntas?.

Mary Leen y Georgette me invitan a café. Me invitan a un café Mary Leen y Georgette!. Francia y Japón en la terraza. Yo les explico que estoy de viaje, que soy cámara de prensa y que yo sólo grabo. “Deberías grabar cosas bonitas”, dice Georgette antes de desabrocharse el kimono. El sabor del chocolate. El acento de Mary Leen. El sabor del chocolate (ya lo he dicho? - es que es un sabor muy intenso). “Puedo grabar lo que quieras, pero son otros los que montan las imágenes” - “Pues graba ésto hasta que se acaben las cintas”. Cinco cintas grabamos en un fin de semana. Dije que me robaron las cintas.

Cine de chinitas. Las luces de Berlín cuando se echa el sol. Dar paseos de siete leguas, de tren en tren, pasando las estaciones, invierno, Herbst, otonio, Winter, noviembre, Januar, detrás de la ventana, me abrigo la espalda con la invención del nuevo truco: colonizaremos el polo norte y entonces sí será el deshielo, no te parece pornográfico?, yo me llevaré un olivo, para calentarme el pecho, claro, por ahora, desde el tren, me abrigo la espalda para no pasar frío, que se desenfoca la lente y no va bien.

Así que ya sabes, si necesitas una mentira piadosa, las mil y una noches o un vino peleón a deshora, pásate por la esquina, a ver si tengo el garito montado. Si necesitas morfina, la extremaunción o un tripi, si te hace falta un hombro en el que llorar y una mano con un látigo, tengo un frac nuevo en el cajón, no te lo pierdas. Saldremos por la noche y seremos Lucy Ferina y Frank Einstein, presentes, por si pasan lista y llego un pelín tarde. Ya sabes, los trenes nunca son puntuales, transbordar es difícil, tú espérame, que seguro que llego. Pero seguro eh?, fijo.

Confía en mí. Seguro. Por éstas.

Freitag, 23. März 2012

“Te apuesto lo que quieras a que la chupo mejor que tus amigas”

… Y claro, tú lo notas, lo sientes, lo hueles, pero no puedes decir nada, tienes que mantener en secreto lo que piensas por eso, porque son pensamientos y esas cosas sólo se dicen cuando te emborrachas.

La cosa es que, cómo te lo puedo explicar? Imagínate que tienes la inmensa suerte de conocer a la reina del porno cuando ni ella se lo imagina. Imagínate que tiene diecisiete, que os encontráis todos los días y que os caéis bien. Imagínate que puedes soportar sus escotes, sus minifaldas y sus sonrisas, sus preguntas insulsas, imagínate que se ríe de cada chiste que cuentas.

Vino vestida de diablesa. Me refiero a la fiesta de carnaval. Botas de cuero rojas. Minifalda y corsé de cuero negro, tridente de plástico. Cómo podía caber en ese vestidito?. Casi dos metros de tía, espalda de nadadora, piernas de tanguista y voz de cantante de jazz. No sigo porque sería un escándalo. Yo no la ví entrar, fue en el balcón, alguien desde atrás me pidió papel de fumar y deberías habernos visto las caras cuando nos reconocimos. Se tuvo que hacer el porro delante de mí y después yo me hice otro. Cuatro grados bajo cero, humo y vodka con naranja. “Ven a la cocina, he hecho chupitos de gelatina”. Ni idea de lo que llevaban -”tú no preguntes, sólo cómetelos”- estaba delicioso. Fresas envenenadas, o algo parecido. Dios, cómo bebía. Tres rondas de tequila le vi. “Ven a bailar” me gritó al oído cuando sonó un rock que no conocía. Y cómo bailaba. La cara de Thomas preguntándome “Quién carajo es esta tía?”. El gesto de Jenny diciendo “Baila, baila”, y vaya si bailé. Como un poseso.

Voy al balcón, le dije entre dos canciones, “voy contigo”. Llegó bebiendo de una botella de champán y seguía bailando. De qué hablamos? De drogas? De sus medias? Del frío?, ni idea, la cosa es que, mientras fumaba, “Sabes qué es un fanti?” - “un fanti?” - “Sí, le doy una calada y te la paso, mira...”. La primera vez casi funcionó. La segunda también. A la tercera nos estábamos comiendo las bocas como animales.

Termínatelo, le dije. Ofusca los ojos de champán, tequila y fresas “Te da corte que te vean conmigo?” - “Claro. Sabes que si me ven contigo podrían meterme en la cárcel?. Jovencita, con tu edad, ésto es un delito”. Se me acerca al oído y me susurra “Jovencita?, te apuesto lo que quieras a que la chupo mejor que tus amigas”. Más besos. Acércate más todavía. Ahí afuera hacían cuatro grados bajo cero, cerca de nosotros era primavera pero yo tenía todo el verano incrustado en los huesos. Y a ella parecía que también se le derretía el invierno. Estábamos planeando un oasis cuando volvió a sonar la canción de rock. “Ven adentro”. Agarró la botella de champán y la seguí.

Entramos bailando a saltos pero pasamos del salón hacia el pasillo. Qué habitación era? Ni idea. Seguimos bailando histéricamente hasta que acabó. Apaga la luz, le dije. “Y eso?”. No quiero saber que eres tú. Sonrió con media boca y la apagó.

...

“Sal tú primero” oigo su voz cansada en la oscuridad, te espero en el balcón. Allí fui. Todos seguían saltando, sudando y cantando. Yo también lo hice. Me serví una copa y salí. Casi lo termino cuando llega impecable. “Creí que te habías ido. Mis amigos van a un bar, vienes?” me quita la copa. Vale, tengo que reunir a los míos y decírselo. Abrazos estrechos de licor, humo y besos. “No te pierdas... que llamo a la policía”. Casi dos metros de tía, espalda de nadadora, piernas de tanguista y voz de cantante de jazz. Un escándalo.

Imagínate que tiene diecisiete, que os encontráis todos los días y que os caéis bien. Lo de diecisiete es lo de menos. Ésa sabe más de lo que yo puedo saber en tres vidas. Yo soy un pamplinas que sonríe, hace chistes y apaga la luz para no saber con quién. No fui al bar. Qué iba a hacer allí?. Me quedé en la fiesta, con una canción de rock que se llama Lisa, que me arde en el pecho y que puedes ir a la cárcel si no te andas con ojo. Estuve gritando el resto de la noche. Bebí como un cosaco y bailé como un oso. Imagínate. A las cinco de la maniana, vomitando en la nieve. Mientras los demás se preocupaban por mí, yo sonreía como podía y repetía “Soy un héroe... soy un héroe, pero que no se entere nadie”. Hay cosas que ni borracho.


Ni borracho.

Mittwoch, 22. Februar 2012

Sigo creyendo que...

Sí. Cuando volví a casa me dí cuenta. Me había dejado la calefacción puesta, a cambio, mi salón se había calentado como la primavera. Ropa en el sofá, papeles por el suelo,"Un piso de estudiantes" había pensado. Y me puse manos a la obra.
Cartas con "te echo de menos", fotos con "ha sido genial" escrito en una esquina, mi cara muerta de risa, la tuya detrás haciendo una broma, te acuerdas de lo que me dijiste en la última fiesta? aún no se me ha olvidado, llevas toda la razón, y sólo por eso...
Llámame, llámame y dime que te ha salido lo que esperabas, cuéntame que te ahora te toca triunfar a tí y que ya era hora, "yo doy suerte" te dije, dime que es verdad y cuéntame, cuéntame que el mundo está loco y que sólo tú te salvas: dime que te han dicho que sí, y que te sienta genial, dime que lo has conseguido, que haces las maletas para empezar los mejores días de tu vida y que son un regalo, dime que lo has logrado, dime que te quieren mucho, que ayer te echaron el mejor polvo de tu vida y que para colmo tiene dinero, dime, dime, que te has ganado la gloria y que te la van a servir en un plato de plata, y que, de postre, esperas algo mejor todavía.
Escríbeme, escríbeme una carta que me diga que justo ahora estás bailando una copla de la radio que no sabes lo que significa, pero que te encanta. Escríbeme que te han regalado fuegos artificiales, que tienen colores y que ponen tu nombre allí en lo alto, para que lo vean todos, dime que te ha tocado el premio gordo, que el Betis ha ganado cinco a cero, que oficialmente somos los mejores y que maniana será aún mejor. Escríbeme una carta que tenga unas vacaciones en el Caribe de tu azotea y una playa bajo la ventana de tus días siguientes, parece que llega el momento de la fruta y ya mismo cae tu manzana, descubriremos la nueva Ley de la Gravedad y tendremos lunas alrededor, con sus días, sus noches y sus marcianos; tanta esperanza no puede traer nada malo, y mira cómo viene el día siguiente, tienes que escribirme y decírmelo, que has ganado la carrera, que tienes una corona de laureles y que los vas a usar para cocinar un almuerzo con los amigos, invítame entonces!, invítame y así me cuentas que tus viajes son mejores que un día de verano en un parque de atracciones, y te llevo el vino, y me cuentas más, y después, sigue contándome.
Qué quieres que te diga, yo sigo creyendo que Elvis sigue vivo, que esta primavera será preciosa y que si una noche no me siento Jim Morrison, no salgo; qué quieres que te diga, sigo creyendo en Kiko Veneno, en Wittgenstein y en mi vecino de enfrente; sigo creyendo, que deberíamos organizar una fiesta, invitar al resto de los nuestros y ver quién vomita primero; cómo no voy a creer!, si me miro y no me lo creo, si te pienso y me alegro más que el que espera un Döner cuando está canino, cómo no voy a creer, si somos históricos y no lo sabe nadie!, qué quieres que te diga?.
Fíjate, todavía sigo creyendo, en el Monedismo, en Billie Holliday y en la luna; en Juan de Juan, en una cerveza de vez en cuando y en los milagros; sigo creyendo en Bob Dylan; en la Biblia y en todo lo contrario, en que maniana todo será mejor todavía, en que "tener ganas" es la mejor medicina y que algo tan simple como una llamada te puede cambiar la vida; después de todo, incluso sigo creyendo que ahora es el momento perfecto para seguir haciéndolo así de bien, así de genial, no es magnífico?

Pues sí. Cuando volví a casa me había dejado la calefacción puesta. Tenía a la Primavera en el sofá y estaba todo en orden para seguir siendo Primavera. "Un piso de estudiantes" había pensado. Siempre ha sido así.
Y me puse manos a la obra.

Sonntag, 5. Februar 2012

Le robé un libro.

Tienes toda la razón. Hoy no se puede confiar en desconocidos.
La cosa es que así no se puede vivir. No puedo desconfiar de mi vecino sólo porque duerme cerca de una pistola. Ni pensar que mi vecina es una criminal sólo por las hechuras de sus caderas. Yo me la jugué de nuevo. Esta vez dejé la cabeza y el corazón en una botella de ron y el humo me trabajó el costado.
Qué quieres que te diga. Uno se cansa de perder. Pero según la ley de las probabilidades, siempre queda algo de riesgo por ganar. Las equivocaciones son maravillosas. La belleza del error. Gráficas que tienden a infinito y que, para creértelas, tienes que subir más arriba que el cielo. Ella no tenía alas pero tampoco las necesitaba. Tenía suficiente con tinto.
Juguemos a ser odiosos. Hagamos alguna barrabasada que nos avergüence al día siguiente. Atacar al cuello. Seamos presas fáciles. Juguemos al lobo. Soy tu bella, quieres ser mi bestia?. Mordámonos los labios. Que le den porculo al respetable.
Cómo es posible?. Yo no tenía alma, en su lugar tenía un vaso de ron sin hielo y la poca vergüenza de los desconocidos. Mierda de alcohol. Mierda de borrachera. Me refugié en el cuarto de banio y cómo es posible seguir empalmado después de todo ésto?. "Ángeles de la guarda / dulce companía / haced que no me falte / ni de noche ni de día". Ángeles de la guarda. Ángeles de la guarda.
La resaca empezaba cuando nos escapamos. Entonces pudimos hacer la guerra con ternura. Dibujé con la punta de los dedos el contorno de los mapas de las tierras y los mares. Creciendo como árbol de puntillas, como la marea crecía por la espalda la cosquilla de un sofá con mantas y tabaco y café y cortinas y piel y resaca y azul y mírame y la televisión que sonaba y debo irme y debes irte y tirones de pelo y jirones de pecho y obras de arte y la tierra abriéndose con grandes crujidos mientras estallaba en alguna parte del cielo el fuego artificial de las explosiones largas largas tan largas como una espalda que se levanta por encima de las montanias.
Tatúame el nombre en esta esquina del pecho, enrrédame los ojos en tu cintura, despiézame con carinio las aurículas y los ventrículos. Yo no cerré los ojos en ningún momento. Yo no quería musitar asesinatos ni historias de miedo. Hay prisa, recojamos las flores y deja un rastro de migas de pan para que te pueda seguir. Ditto. Firmó su tatuaje con un corazón y le agradecí que me lo devolviera. Mierda de amor.
Me vestí la resaca y volví con los ángeles de la guarda. Ni asesinatos ni historias de miedo. Yo soy un caballero. Estas cosas no se cuentan.
Y yo qué culpa tengo de verlo todo en azul?. Qué voy a hacerle si me cruza la espalda un trasatlántico cuando pienso en el próximo desastre?. Imagínate que es el Diablo el que te ofrece una miel tan dulce que no sabías que podría existir. La probarías?.
Pues está deliciosa.

Mittwoch, 21. Dezember 2011

Sé yo.

Me gustaría que fueras yo para saber todas las historias que no le interesan a nadie. Que fueras yo. Para saber cómo se siente ahí abajo o ahí arriba. Conocer los esqueletos de todos esos fantasmas.
Gimotear bajo la lluvia y contar un chiste. Y hacer que suene gracioso.
Descoyuntar el alma para que quepa en una foto. Y mandarla a una dirección equivocada.
Abrir una botella de champán. Y que salgan las sillas llenas y la mesa vacía.

Y ojalá conocieras el sabor de los besos de café y tabaco.
Las joyas de la corona y la entrepierna del cielo. Sé yo.
Y conoce la distancia entre una foto y un recuerdo. El planetario de las manianas como los naufragios. El humo de los atascos de tu casa a la mía.
Déjame que te cuente lo que cuesta. Déjate comprender lo que es creer en tu madre como un madero para no caer en el pasado.
Déjame que te explique el pretérito imperfecto. Los besos por teléfono.
Preguntar cuánto queda para llegar.
Levantarse del suelo con la cara partida y sonreír al adversario.
Rezar para que se acabe la religión.
Sudar tinta.
Una vergüenza.
Sé yo.
Y cuélgate del teléfono. Sé yo.
Y vuelve a casa cada vez con otra cara. Y que aún así te reconozcan.
Y escaparte para dar volatadas.
Y embarcarte.
Y hacerte un personaje ficticio.
Y hacerlo real.
Y que seas tú. Y que tu vida suene a chiste.
Y hacer que tenga gracia.
Y conseguirlo.

Perderle el miedo a la oscuridad a base de jugar con las pesadillas. Y echarlas de menos cuando no vienen. A verte en los espejos del aeropuerto. Y en los suburbios. Traficarte en los trenes.
Darle una paliza a tu sombra. Y que te gane ella.
Me gustaría que fueras yo y te despertaras en mi cama. Y que fueras puntual. Y comer pasta con tomate. Y echarte las manos a la cabeza al ver las noticias. Sé yo y come de mi plato.
Y canta desafinado. Y hacer que suene bien.
Y tropezar. Y fingir que es un paso de baile.
Y bailar. Y parecer que tropiezas.
Y no saber decir lo que quieres decir. Y decir lo que no quieres decir. Y no saber callarte cuando debes. Y seguir intentándolo hasta que salga. Y partirte la cabeza intentándolo.

Sonntag, 18. Dezember 2011

Pero tú qué te has creído?

Mira, no sé lo que se te pasa por la cabeza, la cosa es que parece que no nos entendemos como deberíamos. Déjame que te explique un poco de qué va la película, vale?

Parece que tienes una falsa imagen de mí. No hablo contigo para entretenerte, está claro?, no estoy aquí para caerte bien, ni para ser el padre de tus hijos, ni para cantarte coplas bonitas debajo del balcón. No me interesa hacerme el simpático sólo por tus tetas ni pretendo venderte una verdad que sólo me sirve a mí, no tengo ningún interés en que me encuentres interesante, inteligente o pedante, lo siento, no soy ese tipo de gente que acostumbras a encontrarte en los bares de moda, con su ropita chic, sus maneras de coger la copa y su roneo detrás de cada sonrisita.

No me tomes por otro que no soy, no pienses que siempre voy a aguantar tus tonterías, tus misterios y tus sorpresas debajo de la cama, respeto mis obligaciones y cuando las termino, mando mi conciencia de vacaciones y mientras más lejos, mejor, y si no puedo meter cinco goles en el primer tiempo ni siquiera empiezo a jugar. Ya no tengo paciencia para respetar esos pasitos de baile que pretendes, de verdad, llámame imbécil y llevarás razón, llámame tonto, engreído o lo que te salga de la manga cuando tengas un buen día, pero no, lo siento, no voy a perder la pose porque te quites un guante como Rita Hayworth, ni voy a dejar de hacer el indio sólo porque a tí te gusten más los vaqueros. Qué quieres que te diga. Tu película es para tí. Tú te la curras y tú la tienes que sacar adelante. No soy ningún Papa ni tengo un consejo magistral que te salve la vida ni voy a presentarme ex machina con la Verdad en la mano derecha y un machete en la izquierda. Tú te comes lo que te cocinas y para sacar esta conclusión tampoco me necesitas.

Quién te dijo que yo era como pensaste? me hablas de un tipo que yo tampoco tengo ni puta idea de quién es y no me interesa en absoluto. Te iba a decir quién era yo en realidad, pero no caigo, y tampoco me interesa saberlo, aunque juegues al psicoanálisis y al "dónde está la pelotita?", sólo me dejo tangar por el que me vende la droga y poco más, el resto depende del día y del horario. Doctor - dictador. Yonqui. Niniato. Gafitas enterao. Inteligente de salón. Cenutrio. "Cráneo previlegiao". Salido. Un rosario de virtudes, vaya. Yo tengo más insultos para mí que tú, no creo que me hagan danio tus piropos. Así que...

... Así que ahora eres libre de irte con el rollo a otra parte. Medio mundo estaría dispuesto a embargar su vida y su tarjeta de crédito por olerte la entrepierna, lo comprendo y me parece fabuloso, sólo que ese no soy yo. La imagen que tienes de mí me suena cada vez más a insulto. No estoy aquí para entretenerte ni para ponerme en pelotas enfrente de una webcam, qué te has creído?, que le ensenio la polla a cualquiera?, que soy Supermán?, lo que hay que escuchar. Hartas a cualquiera. Tú sigue con tus cosas, que bastante tienes, que yo seguiré con las mías, que bastante tengo. Uy, qué tarde es. Voy a hacerme la comida.

Ah, se me olvidaba: Saludos.

Donnerstag, 8. Dezember 2011

Hilo rojo y chucherías.

Te dejo esta nota en tu ventana.
Estoy cosido.
Las cartas que te escribía, recuerdas?.
Tormentas encajadas en el lado derecho del paracaídas.
Quitando las flores podridas del florero.
Miro postales de cuando las tripas rotas.
En la buhardilla se quedó dormida mi cenicienta.
Las flores con las que te adorno el pelo.
Las fotos de los días de playa.
Mirando cómo crece el invierno en plantas que se congelan.

Apareció un agujero en mi tobillo.
Los inviernos que pasan detrás de la ventana.
El olor de la cocina, el piano del sofá, ábreme el balcón.
Limpié de hormigas el patio del colegio.
El silencio que va creciendo detrás de la espalda.
Volaban pájaros por el cielo de las revueltas de Chile.
El día que descubrí Luz en los rincones de mi piano.
Esa manía de mirar al suelo de mirar al suelo de mirar al suelo.
De mirar al suelo y mira cómo sube el invierno por la rodilla.

Fundamos las monedas que nos queden.
Pongamos guirnaldas por si llegan invitados.
Hagamos algo absurdo y sin sentido.
Hagamos algo para enamorarnos.
Escribámonos las vidas en una botella a la playa.
Cosámonos los costados con hilo rojo y chucherías.
Gastemos esta sangrecita en dibujos.

Los colores que tiene el silencio de tu aliento.
He cambiado la ternura de mis cortinas.
Por frases congeladas de suicidas.
Los relojes dan vueltas de nuevo de nuevo de nuevo.
Fotos que echan ancla en otro horizonte.
La resaca de un vino que nunca probamos.
Las cartas que te escribía, recuerdas?
Estoy cosido.
Te dejo esta nota en tu ventana.

Sonntag, 20. November 2011

La borrachera de Ella Fitzgerald

La borrachera de Ella Fitzgerald, que hoy no canta bien. La borrachera de Ella Fitzgerald. De fumar y de botellines de cerveza. La que lleva. Y no encuentras a Sevilla ni debajo de la barra. No me queda para comprar tabaco, y esta ropa que apesta a humo. Y dónde habrá un balcón cuando se necesita?. En el piso de Miguel había balcón, una vez vomitamos un amigo y yo. Desde el segundo. Sí. Aquí me queda un cigarro. Tengo la boca seca.
Y después te mandan una postalita. Una firmita abajo y una despedida. Y se te pasan los días y lo mismo le escribes maniana, pero en fin. Y les pides disculpas estoy en la cárcel les dices y es un chiste, claro, un chiste, y se ríen todos juntos y brindan, y no sales en las fotos porque estás escuchando cantar a Ella Fitzgerald que esta noche está borracha. Seguro que ha fumado. El cenicero va lleno de colillas. Maniana pongo la lavadora. Claro, la lavadora.
Y te metes en un aeropuerto y no te dejan fumar. Y te pasas un día entero de viaje, y te arreglas, y ves a tu madre, que siempre está fabulosa, y después sales por otro aeropuerto y los que pulen el suelo se conocen y se saludan y en fin, que lo mismo es un tren. Y te miran el billete con cara de periódico. Y te vas a otro sitio sólo para ver a los colegas que te quedan vivos. Vaya la que lleva Ella Fitgerald. No da una en el clavo. Y como es viernes te pides un güiski y brindas al aire como los toreros, hehehe... una plaza por aquí cerca. Sí hombre. Por lo menos te puedes tomar tres. Algo es algo. Algo. Tomas ese algo como si te salvara. Pffff. Y qué vas a contestar cuando te preguntan?. Son los mejores días de mi vida. Y bueno no está mal no es una cárcel. Un balcón. Un balcón para qué? si la semana que viene nieva otra vez. Y te olvidas hasta de echar de menos. Sí. Te olvidas de echar de menos. Eso lo tengo que escribir. Y qué mal canta la Fitzgerald. Hoy no está fina.
Y dónde estará la de la barra?. Y cómo es que cierran tan pronto?. En Sevilla seguro que quedaría algo abierto. O me pasaría por el piso de alguno. Y cada vez que escribo la fecha de hoy se me ponen los vellos de punta. Me pongo malo cuando leo en algún lado tres de Noviembre del dos mil cuatro. La cabeza se me va de viaje. Catorce de Julio del dos mil uno. Tres de Enero de mil novecientos noventa y ocho. Veinticindo de mayo de mil novecientos noventa y dos. O cuando mi madre se cayó de un banquillo, cogiendo aceitunas. Sería a finales de verano, del más o menos, mil novecientos noventa? o antes, lo menos el ochenta y siete. Qué feliz era yo en el ochenta y siete!. Y mi madre. El Parque de María Luisa cuando me llevaba mi padre. Y que no me entre la llorona, un traguito. Y ya se le ve el fondo, porqué no le echan hielo aquí?. Dónde se habrá metido la camarera?. Y Ella canta fatal hoy.
Diecinueve de Octubre del dos mil once. El dos mil once. Parece que haces equilibrios, de lo alto que está. Y sabes que es una fecha del pasado, y que qué feliz eras en el dos mil once. Es casa tengo tabaco. Y esas cosas. Menos mal. Y tienes que limpiar un poquito. Por lo menos ordenar las cosas. Claro, si nadie te dice que limpies. Y tocas la guitarra sin gracia y bueno, por lo menos te encuentras de vez en cuando. Algo es algo. Algo es algo. Me la termino y tiro a casa. Y Ella Fitgerald que sigue cantando borracha. Y lo mismo después escribes una postalita de respuesta a alguien, pero para qué?, si al final siempre se te olvida y esas cosas. Pedir disculpas. Maniana. Qué mal canta hoy. Menos mal que me voy. Yo ya no la aguanto más.

Mittwoch, 19. Oktober 2011

El Evangelio según Alessio Rastani

... Y resulta que estábamos en crisis: Tras la resaca de Fukushima y los ardores de las revueltas en el norte de África, las economías se hundían, los políticos predicaban, los indignados perdían la impaciencia y los radicales se afilaban los dientes. Zapateros, Rajoys, Ronceros y neo-Budas. Para colmo de males, incluso Obama (quién lo iba a decir) le reprochaba a Europa que las medidas económicas se aplican tarde. Grecia en ruinas. Portugal en la UCI. Espania con las barbas en remojo. Y, en medio del jaleo, sale un tal Alessio Rastani y se atreve a decir cuatro verdades al mundo.
Lo que viene a decir es "te pongas como te pongas, te van a dar bien", o sea, "si piensas que tu Dios te va a salvar, vas listo; si piensas que tu político favorito tiene la solución, vas listo; si crees que tu banco te lo va a devolver, vas listo, pero como vas listo del todo es si no haces nada", porque claro "la cosa está terrible, pero tranquilos, ésto se va a poner mucho peor" (traducción para que me entienda mi madre). Ha salido otro que piensa lo mismo que mucha gente pero ojo: éste lleva corbata. A éste hay que creerle porque tiene estudios. Habrá que reunirse en grupos de cien personas para recitar un estoico y lamentable "Amén".
Lo mejor es que esto se viene abajo sin una tercera guerra mundial, pero esto no es nada nuevo. Ya no nos queda (casi) nada en lo que creer. Así de triste. Los de mi generación (con otra educación) no hemos tenido ni tiempo de fracasar y ya nos toca llevarle flores al fiambre. Menuda suerte. Parece que es el momento de salir de fiesta. Disfrutemos, seniores, que lo que viene no es agradable.
Sólo una cosa más. Que quede claro que aquí el enemigo no es el vecino ni el de enfrente, ni presidentes ni aspirantes ni conspiradores. El enemigo es un banco, una Sociedad Anónima, un ente que existe, pero que no se le ve. Lo demás es humo.
Tranquilos. No nos van a comer. Ya nos han comido, lo que pasa es que... tenemos una digestión muy pesada.
Hagamos sitio en el santoral para Alessio Rastani, primer profeta del siglo XXI, que sale en la BBC y en mi internet, ya sabemos lo que nos espera si nos libramos del fin del mundo en Diciembre del 2012.

Dienstag, 27. September 2011

Cine de chinitas


Cine de chinitas, Kreuzberg, Lisa, arroz con pescado, "todos piensan en sexo, no lo ves?", hacer la compra antes de que venga, mejor que Manhattan, acordeón ruso, bicicletas antes de caer el sol, fiestas en la orilla del río, Zoológico, orquesta que se desgrana con perfume de mi pequenia, maratón, diez de la noche, mientras cantaba alguna canción por la comisura de los labios.

... y mientras tanto, en bicicleta...

Cine en la orilla del río, medianoche en Kreuzberg, orquesta de zoológico que se desgrana con las chinitas en perfumes de Lisa, mejor un acordeón ruso, antes de caer Manhattan, hacer la compra antes de que venga, mientras por la comisura de los labios "todos piensan en sexo, no lo ves?", en la orilla del río, arroz con pescado, cantando alguna canción de chinitas.

... cantando la canción de chinitas...

Cine de medianoche, Manhattan con arroz, zoológico de Kreuzberg, "Todos piensan en Lisa, no lo cantas?", acordeón con pescado, diez de la noche en bicicleta esperando la comisura de los labios, maratón de fiestas en la orilla de alguna canción, mi pequenia que se desgrana haciendo la compra, perfume de sexo, bicicletas de sol antes de caer, la comisura del río que cantaba chinitas no ves?.

... Franz sonríe...

Cine de mi pequenia, mejor que las diez de la noche, todos piensan en orquestas, "hacer la compra en la orilla del río", sexo antes de que venga, Kreuzberg se desgrana en chinitas por la comisura de los labios, zoológico de bicicletas en Manhattan, mientras festejaba el maratón de antes de caer el sol, el acordeón de la rusa Lisa, no ves?, antes de caer el sol, medianoche a las diez, chinitas.

... En la cocina de tu piso...

Cine de Lisa, Manhattan a las diez de la noche y Kreuzberg a medianoche en bicicleta, la comisura de los labios piensan en hacer la compra, "no ves?, arroz para las chinitas de mi pequenia", alguna canción del acordeón, ruso el sol antes de caer, todas las chinitas tienen sexo en bicicleta, desgranando el pescado con arroz, orquesta de la orilla del río, fiesta de maratón, antes de que venga.

... Casi sale de la ducha...

Cine de sol, el pescado de las chinitas y la comisura de los labios, la orquesta de Lisa en Manhattan a medianoche, todos hablan de Kreuzberg durante el sexo, "se compra al ruso", a las diez de la noche mi pequenia, no ves el acordeón?, hacer bicicletas al caer el sol, alguna canción de zoológico en maratón de perfumes, la orilla del arroz que se desgrana por el río mientras canta.

... Y asoma por la puerta...

Donnerstag, 15. September 2011

 
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