Revoluciones y escaparates (el blues de Rafael)

El hijo del señorito llevaba un jersey nuevo. Septiembre era la temporada de la guerra y Rafael se peinaba con raya al lado. Soñaba con revueltas, con apedrear escaparates y huir, con las azoteas en el polo sur y con justas, "serás piloto" dijo su padre, y en el campo esperaban las aceitunas y el sol más crudo.
Rafael corrió a la ciudad donde nadie conocía su nombre. Jugaba al ajedrez con los hijos de los señoritos y a veces ganaba. Libros, farolas, pisos de alquiler y madrugadas. Fuegos de San Juan para calentar las tripas y revoluciones que, por bordarlas, se tiran por la borda.
Por fin Rafael tiraba piedras contra los escaparates y nunca le cogían. En el retén turnaban la guardia pero nunca dejaba el frente, hasta que un día, en el fragor de una de esas, se oyó un disparo.
Vi cómo caía y cómo me fingía una sonrisa diciendo "yo estoy genial, sigue tú que yo voy detrás". Fue otra más y yo dejé el vicio.
La última vez que me lo encontré llevaba bastón. Decía que los escaparates eran pequeños, que ahora pensaba en algo mayor y que esta vez sería la definitiva. Quise invitarlo a un café, iba tan despacio con el bastón que sin querer me adelanté. "Sigue tú, yo voy detrás", me sonaba de algo. Me tomé los dos cafés y me cansé de esperar. Supongo que encontraría a alguien con quien conspirar. Todavía, cuando escucho las revoluciones en la radio me acuerdo de Rafa y su manera de tirar piedras. Todavía espero que salga en las noticias pero no aparece. Seguro que sigue fuera de casa. Sí, lejos de casa.

Mittwoch, 4. August 2010

Cicatriz

Eres mi eco, se había dicho frente al espejo, una pantomima, un simulacro. La Primavera de las radiografías le crecía en el tobillo, flores metálicas que se incrustan en las articulaciones, pies que no saben conjugar el verbo bailar.
La ventana no entendía de tornillos ni de placas de acero. Con pasos defectuosos volvió a la silla a escuchar sómo la sangre le iba recorriendo rítmicamente. Pensaba que era una máquina biológica. Que sus arterias alimentaban no sólo células sino también acero. Acero que no se oxidaba. Se acarició la cicatriz. Piel fingida, pensó. Tallos que se injertan para sujetar los cuellos. Sin aceros, se caería como un castillo de postales. Soy una flor? se había preguntado mientras intentaba guardar el equilibrio. Guardaré el suenio de las cicatrices y soniaré con correr y saltar, con azoteas y lunas agarradas por la cola, soniaré con el silencio de las puntillas y el rumor del martillo... El espejo reflejaba un fantasma remendado de agujas y relojes.
El frío venía llegando solemne por la esquina. Torpemente, apoyaba las articulaciones para moverse. La cicatriz resistía como una bolsa de plástico con un paraguas. Era un baile de madera y cromo. Marionetas que fingen ser flores. Oraciones de matemáticas.
Tras el baile monstruoso de los bastones volvió al espejo (Eres mi eco, una pantomima, un simulacro). Ambos se senialaron y dijeron Tú eres yo. Ambos se senialaron y dijeron Tú no eres yo. Ambos vestían horriblemente cicatrices. Qué frágil es la carne. Respuestas brillantes de acero y clavo, ecos de voces que se sujetan con alambres y bastones, silencio de herramientas.
Suenios que acaban en punta y aguja, engranajes que funcionan como ecuaciones exactas, ballet de hojalata que no reconoce el sonido de los colores. Clavé la luna para que no se rompiera. Invierno llega. Subiré al desván.

Sonntag, 1. August 2010

Por la próxima

Y mientras me incorporaba incómodo, un mensaje al móvil. En el otro lado de la ventana se derretía otra tarde naranja y violeta. Mi balcón era como un transatlántico. Allí estaban ellos, llamándome con gestos "ven aquí, estamos todos, mira lo que hay fuera". Me incorporaba incómodo, como si soniase que me intentaba levantar. Un mensaje al móvil, demasiado lejos, y si no tuviese hierros en los huesos saltaría por el balcón como los gatos, a buscar el alféizar de las doce y ver rotar las constelaciones que salen a la calle. Si no tuviese hierros, oxígeno desde mi catalejo.

Mi transeúnte circula por la boca del metro y si me llevaras a tu ventana volaríamos como vuelan las cosas que nunca se dicen, si me invitas, si me dices que todo será divertido, balcones con vistas al naranja y violeta de las tardes que se derriten, este aire como de mar, este aire como de verde, y el traje que me puse cuando hicimos la fiesta. Los demás empezaron a elevarse, a flotar, a subir como globos y yo me agarré a las cuerdas. Yo no era un globo, pero me las arreglaba para soplar el violín del resto. Y entonces...

Entonces empezaron a pasar los días que quedaban, que me quedaban, ya estaba contrachapado, tenía mi defensa, mi ataque y mis flancos intactos, y una montania de ideas por disparar. Debería callarme y no soltar prenda, debería desatar una tormenta en el otro lado de la ciudad y así todos se mantendrían ocupados con sus acertijos y sus pronósticos. Brindaré cada vez que oiga noticias de todos, me desnudaré como si alguien me estuviera espiando y me vestiré meticuloso como un travestí. Soy un tío exquisito. Remendado, pero exquisito.

Y la próxima vez todo será mejor aún. Todavía más. Porque se puede. Porque si los hierros salvan, puedo revestirme de acero para cuidarme, para arriesgarme, para saltar más alto aún, porque ahí no hay fronteras. Ya no tengo vértigo, puedo subir sin alas. Dame suerte, me voy. Y si preguntas por mí, no creas lo que te dicen, ya sabes de qué va la película, lo largas que son las carreteras y lo pesados que son los viajes en avión. Yo un día me senté frente a un río y tardé en darme cuenta de que el agua no se movía. Mi próximo striptease será glorioso, no tengas dudas.

Mittwoch, 28. Juli 2010

Anestesia

No funcionaba bien.

De qué color era? blanco? verde? celeste?. La mesa servida para la gente amable. Noche que pasa como un autobus por un túnel.
El fino violín del bisturí separaba la piel delicadamente y un pequenio gancho
apartaba los tendones como si afinara un piano.
Rosas, eran rosas en las sábanas las que caían, gotas de rosas que se derramaban tranquilas.
Separar despacio el hilo de la marioneta, coser de hierro la vela mayor, taladrar el hueso y fijarlo seguro de acero.
Piano afinado, cuerdas en su sitio, separar ganchos y unir la piel.
Coser rosas, qué delicadas, corazón nuevo que funciona con la precisión del clavo.
Noche que pasa como un autobus por un túnel.

Telegramas mientras cicatriza la bandera.

Freitag, 23. Juli 2010

Mischmasch

Y ahora empieza a salir el sol, a buenas horas, pienso, esta primavera es espléndida - es verano - bueno, éso mismo. Siempre me equivoco, quiero decir, no doy exactamente en el clavo.
"Esta noche hay fiesta", me dice con sonrisa de cocodrilo, "habrá cerveza, payasos y música; es verano, pasearemos por el río y comeremos helado", vale, pienso, llevaré una botella de vino y pondré un par de coplas, supongo, me llevaré botas para el paseo, las plantas siempre te manchan los pantalones. Casi en el clavo. En el supermercado, mamaíta no llega al aceite de girasol, "me ayudas?" - claro, este aceite es el mejor para hacer alioli - "yo creo que es mejor para dar masajes... sabes dar masajes?" - no, pero hago un alioli que es divino - "y vienes a casa para hacérmelo?" - bueno, es fácil, verás, se echa el aceite, el ajo... - me mira rara, se vuelve y no me deja decir cómo se usa la Turmix. Siempre me equivoco.
Vuelvo a casa. Mensaje. Hacemos barbacoa en el lago, no queremos echarte de menos. Llevo salchichas, pan y un balón de fútbol, eso siempre es divertido. Salgo a las ocho y a las ocho y media estoy allí. Sólo quedan cinco, desnudos y sin barbacoa. "Sí, empezamos a las cuatro y todos se han ido" - y la barbacoa? - "Qué barbacoa? hemos quedado para tomar el sol y nadar" me pongo las salchichas y el pan por sombrero y a las nueve estoy en casa.
Es igual, esta noche hay fiesta, me pertrecho como los soldados. Llevo el vino y dos cédés. Llego tarde, como siempre. Para entonces, todos bailan después de beber. Sólo hay cerveza y una música horrible. Algunos se ríen cuando me ven tan vestido. "Quítate al menos las botas, no crees que hace... bastante calor?" (Mierda, llevo los calcetines agujereados y como me quite las botas los echo del piso) - Bueno... mejor no... porque me resfrío fácilmente. Todos refregándose en la pista de baile y yo no dejo de sudar con mi camisa de invierno. Un alma caritativa se me acerca "salimos al jardín?" - claro!. Apenas puede mantener la mirada, me abraza "porqué no te quedas a dormir esta noche?" - he triunfado, pienso. Ella es bella y azul. Después de besarme convulsiona ligeramente y empieza a vomitar toda la cerveza que se ha bebido. Genial. Me mancha las botas y el pantalón. Anda. A dormir la mona a una silla. Es lo que pasa.
Vuelvo a casa como a la cuarentena. Mientras me duermo pienso que casi doy en el clavo, que casi funciona, que por poco no me llevo el premio gordo. Un par de mentiras en forma de chistes y un mensaje al móvil que no leo.
Me despierto. El sol en la cara a las seis de la maniana. No puedo seguir durmiendo. Mierda. Leo el mensaje "Dónde estás? necesito verte ahora mismo, te espero en casa". Uy!. Casi. A buenas horas, pienso, esta primavera es espléndida - es verano - bueno, éso mismo. Siempre me equivoco, quiero decir, no doy exactamente en el clavo.
Desde luego...

Mittwoch, 9. Juni 2010

Y yo ardiendo

... Y ahora vas y te me embarcas.

No me digas que no te has dado cuenta. El primer día te dije "gurugú" y no te enteraste; el segundo te lo pregunté y me diste la hora; después te bailé un twist como los dibujos animados pero no miraste, y yo, ardiendo por dentro como las bombillas.
Toqué la trompeta como en las Big Bands, te planté un olivo y te escribí un libro, qué me falta?, montar en globo?, sabes que tengo vértigo!, te conté un secreto, en realidad soy bailarín, y lo que bailo, te lo bailo, mírame!, patino por las esquinas como los trolebuses, saco el sombrero de copa y mi bastón, toco el piano y mira qué bien me sale, y tú viendo la tele, ay, la tele!, y yo, ardiendo por dentro como las cerillas.
Asómate al balcón que te diga cositas, vente al ruedo y bailamos un Foxtrot que nos vea la gente, no sé cómo me las arreglo para arder tanto sin consumirme, sal a la puerta y vámonos a dar un paseíto, un paseíllo, un pim-pam, un chiqui-chín, un tarán-tran-trán, ésto es mejor que un circo, vamos a disfrutarlo como se merece, vamos a darnos un homenaje mientras me quemo por aquí dentro, por aquí dentro, si tú vieras qué calorcito tan agradable, tú arrímate y ya veremos.
Buscándote como un número de teléfono en una guía, como un espárrago en un trigal, cómo te lo explico, para que no te queden dudas, buscándote como una bombilla a otra, como una cerilla a otra, como una pareja de baile que haga... así y... así, y ponga los brazos así y salte como los cubitos de hielo en un ron con cola, y que huela como las damas de noche en Sevilla, soberbias, graciosas y pizpiretas.
Que no se te olvide. Aunque andes por ahí embarcada, yo me sigo quemando igual, qué alegría de ardores!, la primavera cada vez que te pienso, y cómo te pienso!, si escucharas los tambores de la caja torácica pensarías que se han escapado los caballos de tres cortijos, por lo menos, cómo te pienso! como papel, como madera o como gasolina, nos propagaremos como el butano y entonces será como una explosión de amapolas y nomeolvides, de margaritas, de orquídeas, de lo que tú digas porque energía no falta, en absoluto. Fabuloso.

Que no se te olvide. Vale?

Samstag, 29. Mai 2010

Wir haben dich vermisst

... Llego a casa. En la cocina, con un silencio de televisión sin voz, ella rellena algún papel oficial. Levanta la cabeza, "Wir haben dich vermisst", con las cejas serias y apenas sin mirarme. "Es gibt noch einige Spargel und Soße, falls du Lust drauf hast". Me voy a mi habitación con su mismo silencio.
Ich bedanke mich nicht. Warum guckst du mich so an?, denke ich. Era tan importante que fuese?, tan importante como para no preguntarme porqué?, ahora os intereso? o sólo intereso para las funciones de gala, cuando vienen invitados y es divertido presentarme?. Qué queréis?. Qué esperáis?. Ni una puta palabra de condescendencia, ni un rastro de interés personal y tengo que disculparme?. "Wir haben dich vermisst", con el tono terrorífico de las frases que dejan eco, con la gravedad de las cosas importantes, con el jueguecito psicológico de la interpretación correcta de bla-bla etcétera und so weiter, qué queréis?.
Habt ihr auch mich vermisst, als ich traurig war?, habt ihr auch mich vermisst, als ich etwas gebraucht habe?, was fur eine Interesse ist das?. Me retiro a mi habitación. Por el pasillo voy tocando el piano de las rosas que no existen y el tic-tac de un agujero en el pecho.
Se me acabó la conversación. Ya había acabado con casi todas mis líneas de diálogo. Ya no tenía nada de lo que hablar. Ya no necesitaba ni disculparme. "Echar de menos" es un verbo que hoy me pilla demasiado lejos. A vosotros os va de puta madre. Sonreís, hacéis fiestas y coméis espárragos con salsa holandesa y patatas, no necesitáis a ningún mono de feria que no se entere de qué va la misa, no tenéis que cargar con mi cuerpo en las reuniones porque yo no estoy, yo nunca estoy, no lo habíais notado ya hace tiempo?, qué conversación os doy?, qué esperáis escuchar?, qué esperáis leer?. Os importa una mierda si estoy feliz o triste, qué tenéis que ver con lo que siento? eh?, qué?, qué interés tenéis?, os importa si canto las penas, si canto las glorias, o si me callo?, porqué me agredes con el "te hemos echado de menos"?, esperas que me lo crea?, yo qué tengo que ver con vuestra película?.
Tangentes que no se pueden cruzar. Casa está lejos. Trenes que pasan puntuales. Funcionar. Ese verbo higiénico y perfecto que no entiende de aurículas ni de ventrículos. Desde las cocho hasta la una trabajo. Días de veinticuatro horas y semanas de siete días. Seré matemático y podré sobrevivirme en el hierro de las bielas. "Ese animalito sentimental". Ya no me queda más corazón. Me llevo lo que queda. Me lo comeré a solas y a nadie le importará a qué sabe.

Montag, 24. Mai 2010

 
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